¿Tu mesa mide 75 cm de alto? Felicidades, es la altura correcta… si mides exactamente 175 cm, llevas zapatos planos y tu silla tiene la regulación perfecta. Para el resto de los mortales, esa cifra que aparece en todas las guías de tiendas de muebles es solo un punto de partida.
El problema real es que la altura correcta del escritorio no existe sin la altura correcta de la silla, y viceversa. Son un sistema: si ajustas uno sin tocar el otro, la postura se descompensa. Es como ajustar el retrovisor del coche sin mover antes el asiento.
Llevo siete años teletrabajando y los dos primeros los pasé con un escritorio de 75 cm que, para mis 178 cm de estatura, parecía razonable. Lo que no sabía es que mi silla estaba 3 cm demasiado baja, lo que me obligaba a subir ligeramente los hombros cada vez que tecleaba. Tres centímetros. Parece nada. A las 6 semanas tenía una contractura en el trapecio derecho que me llevó directamente al fisioterapeuta.
En esta guía te explico cómo calcular las alturas exactas para tu cuerpo, paso a paso, sin depender de tablas genéricas ni de las medidas estándar que no le funcionan a nadie que no sea un maniquí de IKEA.
La regla de los 90 grados (y por qué no es suficiente)
Los codos a 90°, las rodillas a 90° y la pantalla a la altura de los ojos. Esa es la regla básica que repiten todas las guías de ergonomía, incluida la del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST). Y no es incorrecta: es un buen punto de partida.
Pero tiene un problema que nadie menciona: el ángulo exacto de 90° no es cómodo para todo el mundo, y obsesionarte con él puede hacer más daño que bien.
La realidad, según la guía de ergonomía de oficina del INSST, es que el rango funcional es más amplio:
- Codos: entre 90° y 110° de flexión
- Rodillas: entre 90° y 120°
- Cadera: entre 90° y 110°
¿Por qué importa esta diferencia? Porque si tu silla tiene el asiento ligeramente inclinado hacia delante (como muchas sillas ergonómicas), tus rodillas estarán a más de 90° y eso está perfectamente bien. Lo que no está bien es que estén a 75° porque la silla está altísima y tus pies cuelgan.
Cuando escribí la guía de ergonomía para teletrabajadores, recibí varios mensajes de gente frustrada porque “no conseguía los 90° perfectos”. Mi respuesta siempre es la misma: no los busques. Busca la posición donde tus hombros caen relajados y tus muñecas quedan en posición neutra. Ese es tu 90° personal.
Cómo calcular la altura ideal de tu escritorio
Hay una fórmula sencilla que funciona como referencia inicial. No es perfecta — ninguna fórmula lo es cuando hablamos de cuerpos humanos —, pero te da un punto de partida mucho mejor que la altura estándar de 75 cm.
Altura del escritorio (sentado) ≈ tu estatura × 0.41
Esto te da la altura de la superficie de trabajo donde apoyas los antebrazos. Aquí tienes las cifras para las estaturas más comunes:
| Estatura | Altura escritorio | Altura asiento silla |
|---|---|---|
| 155 cm | ~64 cm | ~39 cm |
| 160 cm | ~66 cm | ~40 cm |
| 165 cm | ~68 cm | ~41 cm |
| 170 cm | ~70 cm | ~42 cm |
| 175 cm | ~72 cm | ~44 cm |
| 178 cm | ~73 cm | ~44 cm |
| 180 cm | ~74 cm | ~45 cm |
| 185 cm | ~76 cm | ~46 cm |
| 190 cm | ~78 cm | ~48 cm |
Mi escritorio está a 73 cm cuando trabajo sentado. Según la tabla, para 178 cm debería ser exactamente eso. Pero la tabla no tuvo nada que ver: llegué a esa cifra después de semanas subiendo y bajando el FlexiSpot hasta que mis hombros dejaron de acumular tensión. Que coincida con la fórmula me da confianza, pero fue el cuerpo el que decidió, no las matemáticas.
El test del codo: la verificación definitiva
La fórmula te da un punto de partida. El test del codo te confirma si es correcto:
- Siéntate en tu silla con la espalda apoyada en el respaldo y los pies planos en el suelo.
- Deja los brazos relajados a los lados del cuerpo.
- Flexiona los codos a unos 90°.
- Tus antebrazos deberían quedar justo a la altura de la superficie del escritorio, o ligeramente por encima (1-2 cm).
Si tus antebrazos quedan claramente por debajo del escritorio, la mesa es demasiado alta. Si quedan muy por encima, demasiado baja.
Matiz importante: esto asume que no usas un teclado con patas desplegadas. Si tu teclado tiene inclinación positiva (la parte de atrás más alta), necesitas que el escritorio esté 1-2 cm más bajo para compensar. En mi caso, uso un teclado ergonómico con inclinación negativa, que es lo contrario y lo que la mayoría de ergónomos recomiendan.
Cómo ajustar la silla paso a paso
La silla se ajusta antes que el escritorio. Es un error muy común hacer al revés: fijar la mesa y después intentar que la silla encaje. La secuencia correcta es esta:
Paso 1: ajusta la altura del asiento
Ponte de pie justo delante de la silla. La parte superior del asiento debe quedar justo debajo de la rótula. Siéntate: con los pies apoyados en el suelo, tus muslos deberían quedar paralelos al suelo o con una ligera inclinación hacia abajo (la rodilla un poco más baja que la cadera).
Si tu silla no baja lo suficiente — algo habitual si mides menos de 165 cm —, necesitarás un reposapiés. No es un complemento de lujo: es una necesidad ergonómica para mucha gente. Mi compañera de equipo, que mide 160 cm, trabajó meses con los pies colgando hasta que se compró uno de 25 EUR y la diferencia fue, según sus palabras, “como cambiarse de silla”.
Paso 2: ajusta el soporte lumbar
Si tu silla tiene soporte lumbar regulable, colócalo a la altura de la curva natural de tu espalda baja. Deberías sentir una presión suave, no un empujón. Si tienes que arquearte para notar el soporte, está demasiado hacia delante. Si no lo notas, demasiado hacia atrás.
Paso 3: ajusta los reposabrazos
Los reposabrazos deben quedar a la misma altura que la superficie del escritorio. El objetivo es que tus hombros caigan relajados mientras tecleas, sin encogerse hacia arriba ni estirarse hacia abajo.
Si los reposabrazos quedan más altos que el escritorio, subirán tus hombros. Si quedan más bajos, no sirven de nada porque no los usarás. En ambos casos, mejor quitarlos.
Paso 4: verifica con el escritorio
Ahora sí: con la silla ajustada, comprueba la relación con el escritorio usando el test del codo. Si la mesa es demasiado alta y no es regulable, hay opciones. Las vemos en la siguiente sección.
Qué hacer si tu escritorio no es regulable
La mayoría de escritorios de IKEA, Leroy Merlin y similares tienen una altura fija de 72-75 cm. Si eso te queda bien, perfecto. Si no, tienes varias opciones antes de tirarlo y comprar uno elevable.
Si el escritorio te queda alto (lo más habitual si mides menos de 170 cm):
- Sube la silla hasta que los codos queden a la altura de la mesa y compensa con un reposapiés. Es la solución más rápida y barata (15-30 EUR por un reposapiés decente).
- Usa una bandeja extraíble para teclado que baje la superficie de escritura unos 5-8 cm.
- En último recurso, córtale las patas. Suena radical, pero si la diferencia es de más de 4 cm y el escritorio es tuyo, es una solución definitiva. Un corte limpio con una sierra y cuatro tacos de goma abajo.
Si el escritorio te queda bajo (más raro, pero pasa si mides más de 185 cm):
- Eleva las patas con alzas de mueble (se encuentran en cualquier ferretería por 5-10 EUR).
- Coloca el escritorio sobre una plataforma.
Un lector me escribió el mes pasado con una situación que me pareció muy representativa: “Mido 192 cm y mi escritorio IKEA MALM mide 73 cm. Tengo que inclinarme hacia delante para llegar al teclado y al final del día la espalda baja me mata.” La solución fueron unas alzas de 6 cm que compró en Leroy Merlin por 8 EUR. Problema resuelto en media hora.
Si estás pensando en dar el salto a un escritorio regulable, puedes ver la comparativa de escritorios elevables eléctricos que publiqué hace unas semanas. No es necesario para todo el mundo, pero si tu estatura se sale del rango 168-180 cm, un escritorio con regulación de altura simplifica mucho la vida.
Altura del escritorio para trabajar de pie
Si tienes un escritorio elevable, la altura para trabajar de pie se calcula de forma diferente. La fórmula:
Altura del escritorio (de pie) ≈ tu estatura × 0.63
| Estatura | Altura escritorio de pie |
|---|---|
| 160 cm | ~101 cm |
| 165 cm | ~104 cm |
| 170 cm | ~107 cm |
| 175 cm | ~110 cm |
| 178 cm | ~112 cm |
| 180 cm | ~113 cm |
| 185 cm | ~117 cm |
| 190 cm | ~120 cm |
Yo uso 112 cm en posición de pie, que cuadra con la fórmula para mi estatura. El test del codo funciona exactamente igual que sentado: brazos relajados, codos a unos 90°, antebrazos a la altura de la superficie.
Un detalle que se suele pasar por alto: el calzado importa. Si trabajas descalzo en verano y con zapatillas de suela gruesa en invierno, la diferencia puede ser de 2-3 cm. Yo tengo dos memorias guardadas en el FlexiSpot: 112 cm para descalzo y 114 cm para cuando llevo zapatillas de casa con suela de 2 cm. Parece exagerado, pero después de una hora de pie, esos 2 cm se notan en las muñecas.
Si quieres saber más sobre la experiencia real de usar un standing desk a diario, escribí un artículo dedicado a eso.
Los tres errores más comunes al ajustar la altura
Después de siete años ajustando mi propio setup y ayudando a compañeros que empezaban a teletrabajar (sobre todo durante 2020, cuando de repente todo el mundo necesitaba un puesto en casa), estos son los errores que veo una y otra vez:
1. Ajustar el escritorio sin tocar la silla
Es el error número uno. La gente se compra un escritorio nuevo, lo monta a 75 cm y se sienta en la misma silla de comedor de siempre. El escritorio puede ser perfecto, pero si la silla está a una altura inadecuada, la postura sigue siendo mala.
2. Ignorar el grosor del teclado
Un teclado convencional añade 2-3 cm de altura a la superficie de trabajo. Un teclado ergonómico con muñequera integrada puede añadir hasta 4 cm. Si calculas la altura ideal del escritorio sin contar el teclado, acabarás con las muñecas dobladas hacia arriba, que es una de las causas del síndrome del túnel carpiano.
3. No recalcular tras un cambio de silla
Cada vez que cambias de silla, todos los ajustes de altura se invalidan. El grosor del asiento, la regulación de altura, la inclinación — todo afecta a la relación entre tu cuerpo y el escritorio. He visto compañeros comprarse una silla ergonómica nueva y sentarse exactamente a la misma altura que con la anterior, sin verificar nada.
Una cosa más: la pantalla
Este artículo va de escritorio y silla, pero no puedo cerrar sin mencionar la pantalla. Puedes tener la silla y el escritorio a la altura perfecta y seguir teniendo dolor de cervicales si la pantalla está demasiado baja.
La referencia: el borde superior del monitor debe quedar a la altura de tus ojos cuando miras al frente con la cabeza recta. Si trabajas con un portátil sin pantalla externa, esto es prácticamente imposible sin un soporte elevador. No necesitas un soporte caro: una pila de libros funciona, y un brazo articulado desde 27 EUR te da ajuste preciso al milímetro. Pero la diferencia para las cervicales es enorme.
Mi fisioterapeuta lo resume con una frase que uso mucho: “Los ojos se mueven gratis. El cuello no.” Si tienes que inclinar el cuello para mirar la pantalla, la pantalla está mal. Punto.